miércoles, 15 de marzo de 2017

Como...

Como la brisa que hamaca mis cortinas y el brillo que emana la luna, así te quiero.  Suave y trasparente, gigante y compañero.

El sentido.

Después de varios meses de controlar pensamientos que no conducen a nada, llega el momento, fortuito diría ya que es producto de haber dando inicio a aquello que había evitado hace años. Momento en que la palabra "soltar" debe dejar de cumplir una función de alivio por unos días y empezar a enfatizar en lo concreto, en los continuo, en lo real. Basta con contar los motivos para dejar ir aquello que no conduce a nada. ¿Dónde vamos a parar si seguimos enredando nuestros hilos con otros que no saben dónde es el comienzo y dónde el final?

miércoles, 8 de marzo de 2017

Crítica o Arte

Política o arte. Ser crítico de arte o artista. Tienen proyecciones diferentes, desarrollos distintos.

La creación es luz, la crítica es oscuridad. No digo que uno no tenga que usar la sombra para una creación, pero debe cuidar el como brillar. Encontrar este como requiere que no juzguemos, ni métodos, ni a la política, ni maneras de vivir, por lo menos no conscientemente, que la crítica provenga del inconsciente para transformar en un arte que libere a uno y a los que lo aprecien.

El placer es disfrutar de la división... Conscientemente... La dicha es disfrutar de la división inconscientemente.

lunes, 6 de marzo de 2017

Indirecto

Los fenómenos auténticos ocurren indirectente. La mente no puede controlar, pero puede conducir la corriente por ciertos canales y crear el clima para que algo maravilloso ocurra.
Encontremonos ahí, en ese germinar, donde las dimensiones señalan lo infinito, donde los ojos reflejan el alma, donde la historia se crea, no se repite.

viernes, 3 de marzo de 2017

Energía

En cuántos momentos somos libres de todo hábito?
En la mayor parte del día, nuestra energía está trabajando en llevar a cabo nuestros hábitos.
Y la cuestión es que sólo unos pocos de ellos son útiles a nuestro desarrollo. Aunque deberían ser descartables, o más bien como barcas para cruzar algún que otro rio. Pero luego continuamos por la selva o por el bosque, ya no tendría sentido arrastrar la barca, es mejor que quede atada en la orilla.
Al ver esto, al ver el momento del necimiento del hábito, al captar justo ese momento, vemos la cantidad de energía que contiene, y podemos elegir liberarla.
No es reprimir, es ver y liberar.
La energía entonces libre, va donde sabe que tiene que ir, ya sea en nuestro cuerpo, a nuestros pensamientos, sentimientos, u ópera de manera misteriosa en otras dimensiones. Algún amigo nos recuerda y nos llama, nos encontramos con alguien en la calle, recibimos señales y coincidencias.
Las cosas, aunque parezcan extrañas, son como en realidad son, porque la energía está libre y va a donde quiere ir, y la vida baila, y los pájaros vuelan en el fondo naranja, gris y celeste.

jueves, 2 de marzo de 2017

Inocencia

Para conectarnos con con uno mismo de cualquier manera, es indispensable que el cuerpo esté relajado. Sea en una actividad activa como el baile, o pasiva como el zazen, siempre uno libera las tensiones del cuerpo, antes o durante. Porque toda tensión es un exceso de energía sin destino, y es esa la energía que necesitamos para conectarnos, para descubrir, para que la vida sea una aventura y no un riesgo.
Luego de ver las tensiones del cuerpo, tambien están las tensiones de la mente, los preconceptos, juicios, prejuicios y toda idea y conocimiento almacenado, que no te permite ver por primera vez. Al mirar con ojos de ayer, se convierte en una carga.
Al mismo tiempo que las tensiones de la mente y del cuerpo aparecen las tensiones del corazón, los bloqueos emocionales. Al ir liberando tensiones, estos también pueden liberarse y desprender de si todo tipo de emociones.
Uno se va limpiando, se va encontrando de nuevo en esa esfera multicolor que hay dentro nuestro, y que cambia, y necesita toda esa energía estancada en las tensiones. Es como una siesta, un respirar, y naturalmente vuelve una conexión con uno y con lo que nos rodea.

NO SÉ (poema)

NO SÉ…

                                 Embustera la felicidad que se escapa por mis dedos,
Con pequeñas muecas me sonríe la soledad,
No sé si entiendes los motivos de mi desvelo,
No sé si has llorado hasta no poder respirar.

Cuántos clandestinos adioses hospeda la vida,
Cuántos resquicios agobian a este corazón,
No sé si sientes el frío hiriente del tiempo,
No sé si aún cantas esa canción.

Se entristecen las obscuras pupilas afligidas,
La luna clava su mirada detenida,
No sé si conoces de despedidas atolondradas,
No sé si voltearás y me mirarás adormecida.

Dónde se compran los boletos para irse
Sin despedidas con lágrimas de por medio,
Dónde se esconden los amores
Que prometen tiempos eternos. 


Autora: Yésica Garro